Ir al contenido principal

Las despedidas no existen

Me hace feliz tu sonrisa, tu mirada de paz,
tus manos son protección,
ese último gran calor que necesita mi corazón.

No quiero estar sin tu voz,
sin tu paso agigantado de esperanza,
sin tu proyecto de libertad en las cosas simples
con las que nos cruzamos sin pensar.

Voy un poco inclinada hacia atrás
porque me duele la espalda,
me das tu abrazo sin decir palabra,
me das todo sin explicar nada.

Me ofreces lápiz y papel,
te pones a cantar y yo escribo.
Traes tu guitarra y me invitas a bailar
mientras rasgas las cuerdas a ritmo descuidado,
no me dejas de mirar.
No puedo dejar de reír
y te burlas de mis pasos tontos,
tampoco sé danzar.

¿Qué voy a hacer cuando te vayas?
No es lo mismo irse que dejar ir.
¿Qué voy a hacer cuando te vayas?
¿Quién me va a cantar
y me tomará las manos
cuando sienta que no puedo respirar?

Tengo los recuerdos más bonitos que alguien pueda pedir,
los tendré conmigo mientras espero el regreso de tu gira por ahí.
Sé que no dejarás de pensar en mí, nunca lo haces,
siempre te siento, siempre estás en mi.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
que debo correr sin miedo,
sólo para darles la oportunidad de disparar. Otras me aterrorizan
apuntándome la cabeza con una escopeta,
o desde lejos, un punto rojo indica mi frente,
me invitan a quedarme quieta,
a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.