Ir al contenido principal

Soy fuerte


Anoche hablé contigo en sueños,
me diste un par de consejos.
Las cosas se ven distintas
desde tu perspectiva, gracias.

No te dije que te amo, pero eso ya lo sabes
ni me atreví a pedirte que vuelvas
pues eso no es posible
sin embargo ¡cuánto te echo de menos!



Esta mañana mi costado derecho estaba frío, vacío.
Desperté abrazada a la almohada
y una lágrima traviesa se me escapó.

En un cajón de la mesita de luz
encontré una carta que ya no recordaba,
danzaron las palabras hechas sentimientos
“¡Cómo te extraño!” siempre firmabas.

Amor, regresa esta noche, ven a despedirte.
Sé que debo seguir, enséñame a hacerlo sin ti,
a no verte en cada parte de la casa,
a no buscarte en otra mirada,
a no desearte, a no necesitarte,
a no esperarte cuando se hace tarde,
a no escucharte cuando abres la puerta,
a no sentirte cuando vienes a la cama.

Amor, mi amor no quiere olvidarte,
nunca voy a dejar de amarte.
Anoche hablé contigo en sueños y
hoy te encontré en esta carta,
en todos lados está tu alma.
Ayúdame a perdonarte, a aceptar tu muerte,
ven a despedirte, déjame: soy fuerte.

http://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-23268

Comentarios

Entradas populares de este blog

Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
que debo correr sin miedo,
sólo para darles la oportunidad de disparar. Otras me aterrorizan
apuntándome la cabeza con una escopeta,
o desde lejos, un punto rojo indica mi frente,
me invitan a quedarme quieta,
a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.