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Esta sensación no tiene nombre


La pasarela de la sinceridad está vacía frente a mí.

La nada que es todo trasluce la verdadera intención del olvido,

de la melancolía, de la falacia en la búsqueda de amor.


Yo sólo espero tu mensaje, tu señal de humo, tu canción.

Tu silencio no me basta, hoy no lo entiendo.


Mi capricho no es tenerte sino que te sientas mío:

amado, deseado, siempre presente y al abrigo,

sin dudas pero sí con inquietudes.

Así es como me afirmo contigo.


Me quedo sentada a la orilla del desfile de sentimientos

que yo también debería estar expresando

y así decirte lo que cargo dentro.


 Paralizada por la falta de comprensión de mis propios actos,

de mis anhelos, de mi inseguridad

me anticipo a la salida por no ser lastimada otra vez

por una mentira fabricada por mi mente.


¿Qué tengo en el alma? ¿Qué me hace intuir que me amas?

¿Qué me atemoriza de que yo también lo haga?


La pasarela está vacía y yo estoy desconcertada.

Creo que me oyes en esta multitud de preguntas,

que lo sabes pero lo ignoras.

Tengo la esperanza que lo leas

aunque estás lejos en este ruido muerto.

Me petrifica que descifres mis palabras a medias

o que ni siquiera rocen tus labios al interpretarlas.



A ninguno nos vale un amor inseguro,

que sólo sabe vivir con aparatos,
artificialmente comprometido.


Aunque lo perciba tan profundo
sin respuestas no hay cariño,

aunque me convenza de ser puro la distancia lo limita

porque no hay mirada que lo exprese

ni cotidianeidad que lo contraste.

http://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-29682 

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
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y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
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y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
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Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

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Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

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alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.