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Cansada

No me dejes dormir,
tal vez no pueda despertarme después.

Mi cabeza está confundida,
entre nubes escapan pensamientos incoherentes.
La oscuridad se aproxima. No me abandones.

No me permitas dormir,
quizás no deba levantarme después.

Mi cuerpo está cansado,
entre excusas inundadas de amor
se sostiene en un mundo incompatible.

Sometida al ritmo de los coches,
de las máquinas, de los teclados, de los aviones…
¿Cómo sonaba tu voz?

Un golpeteo extraño pretende despabilarme.

El viento es tu instrumento
mientras yo me transformo en lluvia.
El sol no dice nada, calla
pícaro me acusa de ser traviesa.

Pero yo solo quiero dejarte mis palabras
para que se las lleves a las personas que necesitan oírlas,
que las disfrutan, que las sueñan,
que las buscan inconscientemente.

Tú eres más fuerte que yo y más convincente.

Es hora. Es tarde. No puedo respirar.
Déjame cerrar los párpados y descansar.

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
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apuntándome la cabeza con una escopeta,
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a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.