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Yo que morí en un sueño y no sé como despertar

Yo que cuando amanece sigo dormida
comiendo pan de los recuerdos.
Yo que te sonrío aunque ya no estás,
yo que me vacío por darte más.

Yo que viajo con apenas equipaje
pero que me pesa como mil maletas.
Yo que parezco inocente y culpable al mismo tiempo:
Finalmente irresponsable en una palabra de discurso
acabado y sin fundamento.

Yo que no me acuerdo de mi nombre ni del tuyo,
que asimilo la existencia con un tubo enorme
que no me deja salir y que me lleva sin saber adónde.

Yo que aparezco en la noche sonámbula
esperando respuestas interesantes, importantes y resueltas.
Yo que te miro y no te encuentro.
Yo que no me veo en este espejo.

Yo que en la lluvia desaparezco, me evaporo,
me condenso y finalmente caigo.

Yo que estoy en cartas con faltas de ortografía
y en fotos de cabeza cortada.
Yo que me anticipo al silencio y le pido que se calle.
Yo que me miento todos los días
diciendo que no sé mentir.

Yo que después de tantos días sin abrir los ojos
los guardo callados en mi bolsillo,
los dejo bajo el cierre de un suspiro
y los ato para que mueran hambrientos.

Yo que participo de una quimera indomable,
de un monstruo que un día fue utopía
que nunca pudo imaginar Tomas Moro.

Yo que le exijo al viento que vengas,
le grito al sol que vengas,
le suplico a la Luna que vengas.
Yo que alguna vez fui estrella,
hoy me eternizan en este planeta.

Yo que soy ave sin mar, flor sin rocío,
llanto sin hombro, pena sin olvido…
Yo que no me acuerdo de mi nombre ni del tuyo.
Yo, la que escribo.

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
que debo correr sin miedo,
sólo para darles la oportunidad de disparar. Otras me aterrorizan
apuntándome la cabeza con una escopeta,
o desde lejos, un punto rojo indica mi frente,
me invitan a quedarme quieta,
a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.