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¿Que le hace falta a esta felicidad?

Te llevaría en un bolsillo si pudiera,
te amaría sin reparos en cualquier esquina si quisieras,
le gritaría al mundo la agonía de verte
sabiendo que te perderé después.

Camino pensando en ti, y estás aquí.
Duermo contigo, siento que eres mi almohada,
estás pegadito a mi alma.
Tu boca sigue diciendo que me amas en mi oído
mientras espero volver a encontrarte mañana.

Escribo después de una semana,
no sé que pasará, tengo miedo de lo que será.
A veces todo parece perfecto,
tanto que se me escapa la posibilidad
de que seas de verdad.
Estoy convencida de que eres un sueño. 

Tus manos eligen las mías,
tu abrazo se cobija en mi costado,
el Universo nos llama y yo conjuro un poema.

¿Que le hace falta a esta felicidad?

Te llevaría en un bolsillo si pudiera,
te amaría sin reparos en cualquier esquina si quisieras,
le gritaría al mundo la agonía de verte
sabiendo que te perderé después.

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
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alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.