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Tiempo para ser, para elegir

Llueve.
Llueve. El sonido de los coches arrastrando el agua 
penetra en mi oído y el olor del asfalto mojado 
despierta la inquietud de la suciedad
en un foco al otro lado de la acera.

Llueve.
Llueve y me pregunto por el momento 
en que sentí las gotas golpear mi cabeza 
como campanas de una iglesia 
que no visito hace tiempo.

Llueve.
Llueve. Las lágrimas del cielo caen a mis ojos, 
y de ellos a mis manos. 
Ahora yo también lloro a la vez que sonrío 
por el suspiro que me ha dado esa nube 
que me mira como distraída 
pero sabe que necesito descansar.

Llueve.
Llueve. Te escucho cantar en la vibración
imperceptible de mi tímpano izquierdo. 
No quiero caminar sola y el extraño 
que me acompaña no sabe que se lo agradezco.

Llueve.
Llueve. Abro la boca para sentir la caricia 
que se desliza por mi mejilla rota, 
mi boca profunda hambrienta de compasión, 
nauseabunda de rabia. 
Vacía de amor y de ternura,  
mi boca perdida.

Llueve.
Llueve y no sé dónde olvidé mi paraguas. 
No le veo desde la última vez que lo usé, 
alguna ocasión en la que tenía miedo de volar.

Llueve.
Llueve. Desconfía de la sombra y de la luz, 
desconfía de la confianza, 
pero siente la lluvia y lo sabrás.
  

Comentarios

  1. Siempre la lluvia da motivos para que podamos escribir algo, y mucho mejor si algo tan hermoso como tu poema, muy lindo,unj beso y cariños.

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
que debo correr sin miedo,
sólo para darles la oportunidad de disparar. Otras me aterrorizan
apuntándome la cabeza con una escopeta,
o desde lejos, un punto rojo indica mi frente,
me invitan a quedarme quieta,
a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.