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Te quiero conocer

Quiero apretar tu mano, conocer tu sonrisa, oír tu llanto, cantar con tu risa, sentir tus mejillas, besar tu carita y temblar de alegría, como hago con las criaturas pequeñitas que hoy me acompañan. Quiero sentir tus pasos, caminar a tu lado, dormir contigo, oír tus latidos, jugar a esconderme para que pronto me encuentres detrás del sillón de la tele. Quiero oler tu perfume, perderme entre tus sonidos, descubrirte cada segundo, divertirme a tu lado, verte vivir. Quiero conocerte, saber como eres, que te gusta, que te hace feliz, mirarte crecer, simplemente ser parte de tu familia.

Escondidos al descubierto

Me miras por el reflejo de una ventana, sonríes porque sabes que te he descubierto. Aguanto el suspiro, disimulo las ganas, te llevo en el alma pero me gusta jugar un ratito. Me buscas y te escondes. ¿Dónde te has metido? Me haces salir a buscarte pero estás detrás de mí. Cosquillas al viento, me escapo a tiempo. ¡No es justo que tú no tengas! Ya no me oculto porque quiero fundirme en tu boca. Me esquivas y tonteas conmigo. La verdad es que tengo buenos reflejos. ¡Ya eres mío! ¡Y pensar que me mareo en los cruceros! Agárrame fuerte y dame otro beso. Escuchando “Colgando en tus manos” Marta Sánchez y Carlos Baute

Travesura de ojos cerrados

Mírame mientras duermo, acaríciame de lejos en esa distancia prudente que nos permite tenernos. Sonríe recordando eso, tócame los sueños, atrapa mi parpadeo con un beso y calma mi entrecejo. Cuídame mientras duermo, abrázame, mantenme cerca de tu cuerpo, de tu ritmo tranquilo y fuerte, de tu corazón puro y sincero. Sáciate en mi deseo, demuéstrame el tuyo, desviste las intenciones nocturnas y ámame en el día. Visítame mientras duermo, enrédate conmigo en este momento, perfúmame con tu aliento pero no me despiertes, quiero sentirte de nuevo.

No quiero despertarme

Te miro mientras duermes y disimulo sonidos. Sé que sabes lo que hago, pero es divertido, es nuestro juego matutino. Sonrío mientras te veo soñando, en algún momento tus párpados cambian de ritmo y sé que me he delatado. Sigues un rato con los ojos cerrados como pidiéndome que te despierte con besos enamorados, de esos suaves y dulces que nos dejan embelesados con ganas de más. No quiero despertarme antes, sé que también tienes tu ritual. Pasas tus dedos por mi cara a tan corta distancia que crees que no las siento, pero es imposible escapar a tu calor y tampoco lo intento. Entre amaneceres, abrazos, caricias, mimos, silencios… Entre ronquidos y labios secos que piden refresco del bueno. Entre vueltas derechas y de revés…Entre arribas y abajos. ¿Qué puedo decir? No quiero despertar, me gusta imaginar que estás dormido cuando en realidad jugamos al amor con todos los sentidos.