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Mostrando las entradas etiquetadas como sonrisa

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Descifro una sonrisa entre los sonidos de tu piel, entre el roce de la vida conmigo, me gusta sentirme especial cuando me miras así. Imagino un meneo extraño, algo nuevo que me hace reír, no lo hubiese creído si no te hubiese visto moverte así. Prefiero de ti todo aquello que me quieras dar, soy cómplice de tu almohada y recuerdo de un sueño en el que despierto a tu lado. Mi menú del día eres tu.

Sonrisa incompleta

Pedacito de rostro dormido, mano tiesa y tristeza de oído, dame una palabra para saber que sigues conmigo... Canto callado y ojo dormido, cara caída ante el ruido, impasible, casi tranquilo, dame una mirada para saber que sigues conmigo... Cuerpo cansado, cobijado en su nido, arropado de frío y calor descontrolado, ventilado por momentos, desconcertados todos los sentidos, dame una caricia para saber que sigues conmigo... Sonrisa incompleta, incompleta sonrisa, yo no tengo fuerzas para dejarte solita.

Libélula

Luz de la noche en tus ojos, viaje de puntos, constelación terreste que se aplica en tu cuerpo. Raya de amor, esperanza de vida, yo tengo cuatro pulseras y una se llama Cinta. Moño de sueños que se enreda en el pelo de las hojas del árbol verde. Yo quiero ser libélula, quiero iluminar tu sonrisa.

Tiempo

Antes de que llegue la tarde y se acabe la mañana, antes de la pregunta y después de la respuesta, me anticipo porque tengo sensaciones que no controlo y me obligan contra el tiempo a diferenciar entre un día cualquiera y un día contigo. Antes de insistir y después de exagerar, antes de volver y después de viajar, me precipito porque entiendo lo que puede pasar y es que el amor no es un corazón sino un espíritu que nos posee para ayudarnos a adaptarnos a una nueva realidad. Antes de soñar y después de desear, antes de mirarte y después de sonreír, no tengo otras razones para amarte más que las que me regala la libertad. Para tí, amor

Recuerdo

A veces te pierdo en el recuerdo, en la sonrisa clara de un pasajero que asoma distraído a mi ventana, yo que fui Luna y tu Sol, yo que de pedacitos hice una canción transformando sueños en realidad. Toma mi mano despacio y dime si me sientes. ¿Te acuerdas del perfume de esta flor? A veces te encuentro en el recuerdo, en la mirada clara de un pasajero que asoma decidido a mi ventana, yo que fui Luna y tu Sol, yo que de momentos hice una emoción transformando la realidad en sueños. Toma mi boca despacio y dime si me sientes. ¿Te acuerdas del sabor de esta flor? A veces me confundo entre la gente, entre los pasos y las voces y te busco desconsoladamente en los ruidos de un pasajero que asoma sin asomarse a mi ventana, yo que soy Luna y tu Sol, yo que del camino hice un sendero sinuoso sin destino definido transformando deseos en acciones inconscientes. Toma mi vida despacio y dime si me sientes. ¿Te acuerdas del valor de esta flor? Amanece esta noche, el atardecer fue esta mañana ...

La luz a través de la persiana

Por esas diminutas franjas, espacios, intersticios, por esos lugares separados pero unidos en un conjunto, por esa persiana de agujeros blancos entra el sol y el cielo azul. Desde la cama me asombro, sonrío, lo miro, lo disfruto, me deleito. Pongo mis brazos bajo la cabeza y me dispongo a admirar ese paisaje secreto que sólo conocemos la cortina y yo. Amarillo brillante y azul profundo, me pierdo segundos y luego regreso. Cierro los ojos y siento, percibo la calidez, la luz, la energía… Me desperezo, bostezo y me levanto. Suspiro contenta, ya llegó la primavera.

Hoy vengo en calidad de ser

Hoy quiero ser una rosa. Un sueño palpable en una poesía coherente y entregada a la verdad. Regálame tu sonrisa en un amanecer azul cuando el sol empiece a musitar una oración para traer un nuevo día. Verte por aquí me trae felicidad, arrancada de un hondo desconocido lugar que he anhelado por tanto tiempo. Creía que no volvería a encontrarte nunca, pero estás aquí, conmigo. Hoy me acuerdo de la última vez que estuvimos juntos. Me abrazaste fuerte y me deseaste lo mejor. Tu mirada era sincera, como siempre, llena de positivismo, una luz en mi preocupación. Me froto los ojos porque no me parece posible esta visión. Nunca supiste que me había enamorado de ti y tampoco te lo diré. Ese es mi secreto. Hoy quiero ser rosa. La persona que soy por completo. Con mis defectos, mis cicatrices, mis virtudes y mis logros. Hoy vengo en calidad de ser. Ya te has ido otra vez, pero ha sido bonito tenerte aunque sea en una foto. Una que me trajo el viento, me despeinó...