Descifro una sonrisa entre los sonidos de tu piel, entre el roce de la vida conmigo, me gusta sentirme especial cuando me miras así. Imagino un meneo extraño, algo nuevo que me hace reír, no lo hubiese creído si no te hubiese visto moverte así. Prefiero de ti todo aquello que me quieras dar, soy cómplice de tu almohada y recuerdo de un sueño en el que despierto a tu lado. Mi menú del día eres tu.