Llueve, en el mundo llueve y en las personas llueve y en las plantas llueve y en el corazón llueve mientras allí, del otro lado del espejo, sonríe la Luna y enciende un faro de luz cálida para cuando sintamos el frío que ha empapado los huesos y ha despegado la carne. Llueve, pero el agua de las nubes no es infinita para que otro día vuelva a llover debe salir el sol. Tranquila mientras llueve, llueve y llueve, es necesario que llueva significa que la vida se mueve. Gracias, Sara