Escultura de Luis González Santamaría dedicada a su esposa Esther Cañamero Sánchez Si tuviera que definirla con una palabra diría "LUCHADORA". Así, en mayúsculas en todas sus letras, de los pies a la cabeza, con las suelas desgastadas de caminar sendas para conseguir sus metas y, si fuera el caso, de quien viera que necesita su empuje y sus fuerzas. La describiría así, digna de un retrato, de una escultura, de las más bellas posturas que el artista podría dibujar de su sonrisa, de su humanidad, de su ternura. La escribiría así, amable, acogedora, la madre de todas las personas que en su seno podrían caber. Si tuviera que definirla con una palabra, me vería obligada a resumir, porque en tan pocas letras no cabe toda su grandeza ni sus ganas de vivir. A ESTHER, CON GRAN CARIÑO