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¿Qué se hace con la tristeza?

“No llores o desahógate, mejor”, le dijo el Sol a la Luna y la Luna lloró. Lloró tanto que el Sol también se mojó, se inundaron los ríos y los mares y la tierra desapareció. Lloró tanto que el planeta empezó a llamarse Agua y la Luna en ella se reflejó. Se vio ojerosa y fea, pero eso no la deprimió sino que la hizo sonreír. El Sol había quedado exhausto en su abrazo apretado, pero prefirió dormirse abrazado a la Luna antes que dejarla sola. La Luna se preocupó por el desastre ocasionado y despertó al Sol. “Ríe o desahógate, mejor. Brilla para que la vida vuelva a brotar” Y el Sol se desperezó y empezó a evaporar el agua, aparecieron las montañas, los árboles y las plantas, regresó la vida a la Tierra y a la Luna su esperanza.   ¿Qué se hace con la tristeza? Lo mismo que con la alegría: Se la deja fluír.

Esta noche no hay Luna

Incapaz de entenderlo el pensamiento se refugia en un sentimiento, pero él también está cansado y le pide perdón al alma, le recomienda una charla con la emoción, que la remite a los sentidos. Incapaz la audición de escuchar la moción del alma, desatiende su pedido, la visión no la ve pues está demasiado oscura, el gusto no la reconoce pues ha perdido sabor, el olfato no la huele pues ya no tiene olor… Sólo queda el tacto que desconcertado por la indiferencia de todos los demás sentidos la acoge con una manta, la levanta en brazos y la deposita en su cama.  El alma se muere porque nadie ha sabido comprenderla. El tacto está tan triste que despierta a los ojos, los ojos lloran tanto que las lágrimas llegan a la boca, la boca se sala a tal extremo que la nariz se espanta, el oído no entiende lo que pasa y se inquieta. Los sentidos sacuden a la emoción, ésta se agita sin control y llama al sentimiento, el sentimiento que se acordó del aspecto del alma supo que había cometido un er...

Lo que yo valoro

La delicadeza de tu alma, la sensibilidad de tu corazón, la inteligencia de tu ser, la pureza de tus intenciones, la voluntad de tus brazos, la fuerza de tus piernas, la gentileza de tus manos, la generosidad de tu voz… Añoro viajar contigo, soñar, proyectar y hacerlo realidad, deseo la verdad, la sinceridad, el respeto y la libertad. Me enderezo por la justicia y la dignidad, y así es como quiero continuar. Lo que me motiva es que me quieras, camines conmigo sin complejos, que te entregues, que me recibas, que me hables, que me escuches, que vengas y que vayas, que hagas lo que hagas siempre me tengas en cuenta. Lo que yo busco es estar segura de mi propia sangre, de saber quererte tanto como espero que lo hagas, de enamorarnos mutuamente de forma dosificada. Lo que yo valoro por sobre todas las cosas es que seas una buena persona.

Abrazo

Necesito que me abraces ¿Es demasiado pedir que me estreches en tu cuerpo y compartas conmigo tu calor? Echo de menos tu aliento en mi cuello y tus manos en mi cintura, añoro tus labios agridulces y tus ojos marrones casi oscuros. Pero no te pido que me ames como antes, sólo que me sostengas un instante y me ayudes a no caer.