Mi mano te busca a través de la piel, te interpela, te pregunta, te habla esperando una respuesta cualquiera, sencillamente sincera. Mi mano te acaricia, te escucha, te siente descubrir el mundo en tus vueltas y giros vivos, te estimula con palabras mudas. Mi mano te añora cuando duermes, cuando no respondes a su llamada el silencio se hace eterno, la alegría del reencuentro es mágica. Mi mano es atraída por mi vientre, allí donde habitas desde hace seis meses. A mi pequeño garbancito