La suciedad se acumula en mi cabeza, se amontonan las angustias, se dispersan las ideas, se maltrata la alegría. Malos recuerdos, pensamientos negativos, fábrica de fracasos, que no quiero retener en mi vida. Papeles rayados, escritos con poesía, gafas y bolígrafos blancos que escriben con tinta pretendiendo olvidar esta rutina. La carpeta abierta sobre la mesa, el proyecto en la cabeza, tú del otro lado de la puerta y yo dispuesta a partir.