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¿Por qué no podemos jugar en columpios?

Cuando los cabellos se dejaban llevar por el viento
y nos acariciaba la cara el cielo.
Cuando las piernas nadaban en el aire a modo de pez en el agua.
Cuando sonreíamos por las cosquillas y gritábamos por el vértigo.

¿Por qué no podemos ser niñ@s, pequeñ@s, inocentes otra vez?
Cuando estaba permitido jugar, correr y saltar a la cuerda.
Cuando el error era una excusa para darse un abrazo.
Cuando la amistad era para siempre
y los caprichos eran dormir en brazos de nuestros padres.

¿Por qué no apreciamos lo sencillo?
Cuando la vida y la muerte eran fáciles de explicar
y no importaba si no entendíamos nada, estábamos content@s igual.
Cuando los árboles eran para subirse y hacer casas.
Cuando se podía cantar y desafinar en coro

¿Dónde quedó la infancia de los adultos?

¿Dónde está nuestr@ niñ@?

Comentarios

  1. Fantástica rosalie, me ha encantado!!!!
    Yo descubro mi niña, por momentos, pero la pierdo tan rápido. Mi hija me ayuda, al menos, a ver un espejismo pero me contento con sonreir y brillas a travez de su luz, su ingenuidad, su espontaneidad.
    Donde esta nuestra niña interior? de vez en cuando es necesario buscarla, abrazarla, y decirle cuanto la queremos!!!
    un beso

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
que debo correr sin miedo,
sólo para darles la oportunidad de disparar. Otras me aterrorizan
apuntándome la cabeza con una escopeta,
o desde lejos, un punto rojo indica mi frente,
me invitan a quedarme quieta,
a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.