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Caracolas

El mar se viste de fiesta, lleva brillantes estrellas en su abrigo largo.
Invita a bailar a la Luna y ella lo acompaña gustosa.

El mar se viste de fiesta para cortejar a la Luna.
Perseguido por la duda de un encuentro que desea,
que sueña hace siete noches,
que lo mantiene alerta del sonido de los pájaros,
sabe que cuando llega el silencio se aproxima ese momento.

El mar se viste y se desviste sólo para la Luna.
Se pinta puntos blancos para atraerla,
la refleja para que ella pueda verse
en sus ojos transparentes,
para que se sienta segura.

El mar está enamorado de la Luna.
Tiene su esperanza fija en el cielo,
sabe que ella cambia, que mengua
y luego regresa con toda su fuerza,
sabe que la Luna es eterna,
que nada los une, que nada los separa.

El mar sabe que la Luna es suya y de nadie,
que es libre en la melodía de una noche estrellada,
constelación de deseos que se suman incontables
y aliados al mágico instante de verla.

El mar está con la Luna.
La tiene sin tenerla en su regazo,
en su corazón, en su profundidad.

El mar es un poco la Luna,
y la Luna es un poco el mar.
Yo tengo los ojos encendidos
y los veo haciendo el amor.


Escuchando “Habitación 303” de Mario Viñuela

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
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¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

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alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
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Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.