jueves, 2 de mayo de 2013

Ecos feroces

Arranques de furia,
gritos atascados,
pegados a la garganta,
clavados en el pecho
anticipándose al refugio,
se niegan a soltarse...

Calma, no hay calma,
el alma revolotea y se altera,
cada segundo más
cuando siente que no hay respuesta,
nada se mueve,
sólo el viento empuja...

Silencio. Calla y luego escupe,
la boca se atropella en ecos feroces
que no son más que gruñidos atroces
que se reflejan en el espejo.


Escuchando "La edad del cielo"- Jorge Drexler

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por pasar, comentar y sugerir!