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No me dejes

A veces me pregunto si volveré a verte.
No quiero despertar de ese sueño que te llama inocente.
Déjame dormir en tus brazos otra noche.
Ya sé que no estás y que las lágrimas caen únicamente
para asegurarse que vas a secarlas con tu dedo pulgar.

“No llores” me dices, y solo puedo hacerlo más
porque sé que no es cierto,
que no cuidarás de mi, ni me regalarás tu sonrisa.

Sola tendré que continuar
y mi alma se quiebra otro poco.

A veces estoy segura de que te encontraré,
que aparecerás en mi camino,
que te abrazaré fuerte y tu también lo harás,
te quedarás conmigo.
Me amarás tanto y cuanto he ansiado que estuvieses aquí.

“No me esperes” me dices y sólo puedo intentarlo
veinticuatro segundos porque me desaliento con la idea
de no volver a sentirte a mi lado.

Sola tendré que continuar
y mi alma se resquebraja un poco más.

A veces estoy segura de que no te extraño,
de que no pienso en ti,
pero es que inconscientemente cuento con tu presencia.
El sueño no despabila porque invoca tu aroma,
tu calor, tu compañía,
conjura tu voz en el susurro de la brisa del mar
y tus ojos azules se mezclan con esa luz
que llega a través de la ventana e intenta que abra los ojos.

¡No quiero, no te vayas!
¡No me dejes, no me dejes!
Se rompe la lágrima en el suelo,
se destroza sin que nadie la detenga.
Se hace charco en el suelo,
se confunde en la transparencia y camino sobre ella.
Mis pies descalzos saben entonces que no hay esperanza.
Te has ido.

Escuchando “Talking to the moon” de Pet Lovers (no la he encontrado aun en Youtube)

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Arcoiris

Hay un sueño que palpita en mi corazón
y va y viene, y va y viene,
bombea esperanza a todo el cuerpo
y llena mis ojos de luz. Se borran los colores con la lluvia,
se suben al arcoiris
y se van de paseo.Así me siento. Capaz. Abandono un boceto de ilusiones
y limpio mi alma de negativas emociones.
Me invito a crear, a ser yo misma otra vez,
a reconstruir la confianza,
a destruir la inseguridad.Me subo también al arcoiris
y me pongo a admirar:
frente a mí el mundo entero y más.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo.
Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención.
Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar.
¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos.
Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.


Juntas, unidas

Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Algunos intentan engañarme
haciéndome creer que soy libre,
que puedo elegir, que puedo andar,
que debo correr sin miedo,
sólo para darles la oportunidad de disparar. Otras me aterrorizan
apuntándome la cabeza con una escopeta,
o desde lejos, un punto rojo indica mi frente,
me invitan a quedarme quieta,
a callarme y a obedecer,
a ser sumisa, preferiblemente tonta. Por allí, entre los árboles,
alguien me hace señas.
¿Cómo alcanzarle sin moverme? Mi corazón llora
mientras mi garganta sangra
de tanto gritar.Y todas empezamos a gritar,
aturdiendo al enemigo,
no sabe lo que decimos,
sólo le molestamos
lo suficiente como para desaparecer
sin que se acuerde de nosotras. Nos escondemos. Nos defendemos.
Sin violencia, con estrategia.
Nos preparamos. Nos preparamos. La justicia está más cerca.