Ir al contenido principal

¿Cuándo renunciaste a intentarlo?

Te veo pasar, te veo partir, como tantos otros
que no se atrevieron a venir, a preguntar, a sentir.
Te veo seguir, como si no oyeras mi voz que te reclama, que te necesita...

Ya no sé dónde estás.
Demasiado lejos para mis ojos, demasiado vacío mi corazón...

¿Dónde has guardado las palabras dulces y las paletas de caramelo?
¿Cuándo renunciaste a intentarlo,
a recuperarme con tu sonrisa, a traerme la Luna,
a cantarme, a abrazarme,
a darme en un minuto más de lo que se puede dar en un día?

¿Cuándo dejaste de quererme?

Me queda una foto gastada entre las manos,
una que ya ni recordaba,
tal vez como he olvidado la ternura,
las caricias y la ilusión, he borrado tu rostro de mi memoria.

Aun sí, ¿cuándo renunciaste a intentarlo?
Me quiebra el alma tu indiferencia, tu silencio, tu frialdad.

Amor, no ya no eres mi amor,
eres un pedazo de papel que ahora se quema.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazón oscuro

Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, quizás siempre lo estuvo y me acabo de percatar. Es extraña la sensación, estoy en observación, por una parte, quiero llorar, por otra, quiero celebrar. Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, y no sé cómo reaccionar, quizás no tenga que hacer nada  y descansar, simplemente sentir el dolor o quizás la abrace para volverla a iluminar. La miro con desconcierto, con estupor, casi desprecio siento en mi interior. ¿Por qué se apaga? Si yo sentía amor.

No estás sola

No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, esa sensación de flotar en el aire y no tener alas, de creer que la vida se me escapa mientras despliego mi mapa buscando el camino de mi alma. No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, que se me corta el aliento, que el corazón se me para, que la vida pasa, mientras yo miro como si fuese de otro planeta. No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no quiero, no puedo, no entiendo, ¡que ya basta! y debajo de esa nube que distraída empapa yo encuentro alivio, esperanza... No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no encuentro motivo, sentido ni razón para seguir en casa, me cansan las presencias, las ausencias, las verdades, las mentiras, me agobian las preguntas, las respuestas, el ruido, el silencio, la humedad y el tiempo... no tengo ganas de seguir tejiendo... No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, que me comen los miedos, que me imponen los juegos, que me angustian los...

Me rompo

Me rompo A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto o solo es una sensación que llevo dentro. Siento como puñaladas, punzadas agudas y profundas que transforman la piel  en la más grande amenaza. Lloro con los pensamientos  porque mis lágrimas huyen, buscan ocultar el sufrimiento,  escapan ocultándose con ramas,  pero mi rostro me delata,  mi sonrisa ausente me traiciona. A veces,  el dolor es tan inmenso  que me rompe también los ojos, como una presa que se desborda e inunda el campo. A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto, porque es tan real en el espejo, tan presente el miedo...