Ir al contenido principal

Las despedidas no existen

Me hace feliz tu sonrisa, tu mirada de paz,
tus manos son protección,
ese último gran calor que necesita mi corazón.

No quiero estar sin tu voz,
sin tu paso agigantado de esperanza,
sin tu proyecto de libertad en las cosas simples
con las que nos cruzamos sin pensar.

Voy un poco inclinada hacia atrás
porque me duele la espalda,
me das tu abrazo sin decir palabra,
me das todo sin explicar nada.

Me ofreces lápiz y papel,
te pones a cantar y yo escribo.
Traes tu guitarra y me invitas a bailar
mientras rasgas las cuerdas a ritmo descuidado,
no me dejas de mirar.
No puedo dejar de reír
y te burlas de mis pasos tontos,
tampoco sé danzar.

¿Qué voy a hacer cuando te vayas?
No es lo mismo irse que dejar ir.
¿Qué voy a hacer cuando te vayas?
¿Quién me va a cantar
y me tomará las manos
cuando sienta que no puedo respirar?

Tengo los recuerdos más bonitos que alguien pueda pedir,
los tendré conmigo mientras espero el regreso de tu gira por ahí.
Sé que no dejarás de pensar en mí, nunca lo haces,
siempre te siento, siempre estás en mi.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazón oscuro

Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, quizás siempre lo estuvo y me acabo de percatar. Es extraña la sensación, estoy en observación, por una parte, quiero llorar, por otra, quiero celebrar. Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, y no sé cómo reaccionar, quizás no tenga que hacer nada  y descansar, simplemente sentir el dolor o quizás la abrace para volverla a iluminar. La miro con desconcierto, con estupor, casi desprecio siento en mi interior. ¿Por qué se apaga? Si yo sentía amor.

No estás sola

No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, esa sensación de flotar en el aire y no tener alas, de creer que la vida se me escapa mientras despliego mi mapa buscando el camino de mi alma. No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, que se me corta el aliento, que el corazón se me para, que la vida pasa, mientras yo miro como si fuese de otro planeta. No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no quiero, no puedo, no entiendo, ¡que ya basta! y debajo de esa nube que distraída empapa yo encuentro alivio, esperanza... No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no encuentro motivo, sentido ni razón para seguir en casa, me cansan las presencias, las ausencias, las verdades, las mentiras, me agobian las preguntas, las respuestas, el ruido, el silencio, la humedad y el tiempo... no tengo ganas de seguir tejiendo... No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, que me comen los miedos, que me imponen los juegos, que me angustian los...

Me rompo

Me rompo A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto o solo es una sensación que llevo dentro. Siento como puñaladas, punzadas agudas y profundas que transforman la piel  en la más grande amenaza. Lloro con los pensamientos  porque mis lágrimas huyen, buscan ocultar el sufrimiento,  escapan ocultándose con ramas,  pero mi rostro me delata,  mi sonrisa ausente me traiciona. A veces,  el dolor es tan inmenso  que me rompe también los ojos, como una presa que se desborda e inunda el campo. A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto, porque es tan real en el espejo, tan presente el miedo...