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Destrucción

Los volcanes se expanden por la ciudad y el trigo muere.
Mis manos se quemaron ayer
y las nubes no hicieron más que aparecer.

Te perdí, en este intenso fuego te perdí,
así como perdí la razón de vivir, de luchar.
Esos racimos no eran para jugar.
Esta desolación me incita a renunciar.

¡Ay dolor!
¿Dónde queda la conciencia
en esta constante guerra contra la Humanidad?
¿Dónde queda la solidaridad, la comprensión, el respeto?
¿Dónde se fue la justicia y la libertad?

Hay mucho polvo, muchos rostros rotos,
demasiada sangre, demasiada destrucción.

Te miro y ya no sé si eres amigo o enemigo,
sólo me queda confusión.
Me das la mano
y no sé si es para ayudarme o para hacerme caer.
Ya no te creo, no sé para qué lado correr.

¡Ay dolor!
¿Qué será del mundo sin amor?

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