Ir al contenido principal

Travesía

Siempre fue solitaria,
amaba el mundo, pero él no lo entendía.

No decía mucho con la voz,
pero escribía prolíficamente
hasta que un día no supo como seguir
y empezó a hablar.

El entorno estaba asombrado.
La flor que adornaba el jardín con sus colores
dio lugar a una discusión sobre el origen de tal rebelión:
Las rosas no son humanas.

Cuando decidió partir todos se alegraron,
sabían que eso era lo mejor.
Ella no era feliz viendo siempre el mismo rincón,
nació flor pero se sentía pájaro. ¡Qué frustración!

Pasado un tiempo volvió a escribir
y a contar sobre sus descubrimientos.
Supo que el vuelo estaba en su corazón,
en sus pensamientos y sentimientos,
en la esencia de cada emoción.

Ya no deseaba ser pájaro,
sólo compartir su amor.

Recordó aquél rincón triste y le dedicó una canción.
“¡Las rosas no son humanas,
sólo Dios sabe de dónde son!”

Comentarios

  1. La esencia del Hombre es ser libre; sin libertad, mutila su espíritu...
    El poeta más aún, necesita volar con las alas del alma, discernir y expresar la magnitud del Ser y del Cosmos.
    Un gusto haber pasado por tu blog.
    Un abrazo.
    Juan.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por pasar, comentar y sugerir!

Entradas populares de este blog

Corazón oscuro

Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, quizás siempre lo estuvo y me acabo de percatar. Es extraña la sensación, estoy en observación, por una parte, quiero llorar, por otra, quiero celebrar. Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, y no sé cómo reaccionar, quizás no tenga que hacer nada  y descansar, simplemente sentir el dolor o quizás la abrace para volverla a iluminar. La miro con desconcierto, con estupor, casi desprecio siento en mi interior. ¿Por qué se apaga? Si yo sentía amor.

No estás sola

No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, esa sensación de flotar en el aire y no tener alas, de creer que la vida se me escapa mientras despliego mi mapa buscando el camino de mi alma. No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, que se me corta el aliento, que el corazón se me para, que la vida pasa, mientras yo miro como si fuese de otro planeta. No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no quiero, no puedo, no entiendo, ¡que ya basta! y debajo de esa nube que distraída empapa yo encuentro alivio, esperanza... No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no encuentro motivo, sentido ni razón para seguir en casa, me cansan las presencias, las ausencias, las verdades, las mentiras, me agobian las preguntas, las respuestas, el ruido, el silencio, la humedad y el tiempo... no tengo ganas de seguir tejiendo... No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, que me comen los miedos, que me imponen los juegos, que me angustian los...

Me rompo

Me rompo A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto o solo es una sensación que llevo dentro. Siento como puñaladas, punzadas agudas y profundas que transforman la piel  en la más grande amenaza. Lloro con los pensamientos  porque mis lágrimas huyen, buscan ocultar el sufrimiento,  escapan ocultándose con ramas,  pero mi rostro me delata,  mi sonrisa ausente me traiciona. A veces,  el dolor es tan inmenso  que me rompe también los ojos, como una presa que se desborda e inunda el campo. A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto, porque es tan real en el espejo, tan presente el miedo...