Ir al contenido principal

¿Que le hace falta a esta felicidad?

Te llevaría en un bolsillo si pudiera,
te amaría sin reparos en cualquier esquina si quisieras,
le gritaría al mundo la agonía de verte
sabiendo que te perderé después.

Camino pensando en ti, y estás aquí.
Duermo contigo, siento que eres mi almohada,
estás pegadito a mi alma.
Tu boca sigue diciendo que me amas en mi oído
mientras espero volver a encontrarte mañana.

Escribo después de una semana,
no sé que pasará, tengo miedo de lo que será.
A veces todo parece perfecto,
tanto que se me escapa la posibilidad
de que seas de verdad.
Estoy convencida de que eres un sueño. 

Tus manos eligen las mías,
tu abrazo se cobija en mi costado,
el Universo nos llama y yo conjuro un poema.

¿Que le hace falta a esta felicidad?

Te llevaría en un bolsillo si pudiera,
te amaría sin reparos en cualquier esquina si quisieras,
le gritaría al mundo la agonía de verte
sabiendo que te perderé después.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazón oscuro

Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, quizás siempre lo estuvo y me acabo de percatar. Es extraña la sensación, estoy en observación, por una parte, quiero llorar, por otra, quiero celebrar. Una parte de mi corazón  se acaba de apagar, y no sé cómo reaccionar, quizás no tenga que hacer nada  y descansar, simplemente sentir el dolor o quizás la abrace para volverla a iluminar. La miro con desconcierto, con estupor, casi desprecio siento en mi interior. ¿Por qué se apaga? Si yo sentía amor.

No estás sola

No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, esa sensación de flotar en el aire y no tener alas, de creer que la vida se me escapa mientras despliego mi mapa buscando el camino de mi alma. No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, que se me corta el aliento, que el corazón se me para, que la vida pasa, mientras yo miro como si fuese de otro planeta. No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no quiero, no puedo, no entiendo, ¡que ya basta! y debajo de esa nube que distraída empapa yo encuentro alivio, esperanza... No estás sola,  a mí, a veces, también me pasa, me pasa que no encuentro motivo, sentido ni razón para seguir en casa, me cansan las presencias, las ausencias, las verdades, las mentiras, me agobian las preguntas, las respuestas, el ruido, el silencio, la humedad y el tiempo... no tengo ganas de seguir tejiendo... No estás sola, a mí, a veces, también me pasa, que me comen los miedos, que me imponen los juegos, que me angustian los...

Me rompo

Me rompo A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto o solo es una sensación que llevo dentro. Siento como puñaladas, punzadas agudas y profundas que transforman la piel  en la más grande amenaza. Lloro con los pensamientos  porque mis lágrimas huyen, buscan ocultar el sufrimiento,  escapan ocultándose con ramas,  pero mi rostro me delata,  mi sonrisa ausente me traiciona. A veces,  el dolor es tan inmenso  que me rompe también los ojos, como una presa que se desborda e inunda el campo. A ratos me rompo, me quiebro me pregunto si es cierto, porque es tan real en el espejo, tan presente el miedo...