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Vengo de fuera

Desde que llegué me lo han preguntado: con palabras, con gestos, con silencios, con indiferencia, con interés, con curiosidad. ¿De dónde vienes? Y muchas veces tengo ganas de responder así.

Vengo de lejos, de una tierra que quizás no conoces, de una tierra a veces demasiado fértil y más vieja de lo que imaginas.

Vengo de una tierra generosa y maltratada, enjuiciada por sus propias gentes y por aquellos que se creen sus dueños. Una tierra acusada de sequías y guerras, separada del mundo real, de lo habitual que puedes tocar o incluso entender.

Vengo de una tierra grande, verde y azul, de una tierra amarilla ocupada en forma de desierto, de un lugar en el tiempo abandonado al olvido salvo para aquellos que se interesan por sus recursos.

Vengo de una tierra fotografiada, visitada y consumida, materia prima de ironías.

Vengo de lejos, de una tierra que no es fácil de explorar porque intenta hacerse respetar.

En el imaginario de la tierra prometida de oportunidades y soluciones mi llegada es comprendida, pocas personas preguntan ¿por qué vienes? 

Comentarios

  1. Hola Rosalie, cuanto tiempo sin pasar a visitarnos!!!!
    Hoy paso por tu blog para decirte que te pases por el mio cuando puedas(http://naskendi.blogspot.com) porque allí hay algo para tí. Espero que lo aceptes y recibas con ilusión. Gracias. te dejo un abrazo
    Carina

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