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Soy tu fantasma

Yo no soy tu espada,
ni tu arma contra la vida
ni tu tormento...

No soy tu olvido, tu perdón ni tu fracaso.

Soy tu fantasma, la que te sigue
y persigue hasta que quieras escucharla
no para ser tu pesadilla
sino tu calma.

Estoy ante ti y no puedes verme,
pero sabes que estoy aquí, presente,
te asusta reconocerme,
simplemente porque no quieres tocarme
ni abrazarme.

Soy tu fantasma, no después de la muerte,
tan sólo un espíritu inconforme
que no se reconoce en su uniforme
de protestante de la vida.

¡Protesto, si!

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