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¿Te lo he dicho?

Mi amor, ¿es que acaso no te lo he dicho? Que sueño contigo cada noche que despierto con tu aliento en mis labios que se acurrucan tus manos en mi pecho? Mi amor, ¿es que acaso no te lo he dicho? Que sonrio con el paso del viento, que silbo con la lluvia, que amanezco con tu brillo? Mi amor, ¿es que acaso no te lo he dicho? Que echo de menos tu abrazo, que extraño tu presencia, que necesito de tu existencia? Mi amor, ¿es que acaso no te lo he dicho? Que te quiero con locura, que te adoro con desenfreno que te amo infinitamente? Mi amor, ¿es que acaso no te lo he dicho? Siempre lo que siento,te siento. TE AMO

Un sueño sin bostezo

Me gustaría recibir un sueño dormirme entre los brazos del Sol luego de dejarme acunar por la Luna. Parpadeo dormida pero el descanso no llega, me gustaría recibir un sueño una noche como ésta. Tiemblan mis ojos, se sacuden mis manos es un momento de tormento, me gustaría recibir un sueño luego del llanto de mi pequeño. Avanza la oscuridad, se ennegrece la sombra desaparece ese poco de luz que regalaba la puerta entreabierta. Me gustaría recibir un sueño no más el amago de un bostezo uno de verdad, que esté junto a mí cada vez que despierto. Un sueño...

Un Sol, una Luna

Hay un Sol que sueña en el regazo de la Luna. Duerme, se da la vuelta y vuelve a dejarse llevar. Hay un Sol que palpita en el corazón de la Luna. Fuerte, más fuerte, más fuerte hasta que reposa en su altar. Hay un Sol que acompaña la andadura de la Luna. La viste y la desnuda haciéndola posible con su ternura. Hay un Sol que se desvive por la locura de la Luna. La baña en el río y la peina con las nubes dejándola accesible para la noche oscura. Hay un Sol enamorado de la Luna que la busca y se pierde para que ella lo pueda encontrar. Un Sol que tiene nombre pues ha nacido bajo la piel de un hombre que la Luna en el Tajo bautizó.

Leyenda de Amor

Desde tiempos inmemoriales  nos hemos preguntado por el origen de la vida. Cuenta la Leyenda que el Amor creó el Universo: los planetas, las estrellas, los satélites, los cometas, los agujeros negros, y todo aquello que pudiese brindar sabiduría a los seres vivos. Pero el Amor se sentía triste porque estaba en todas las cosas pero en ninguna en concreto, entonces decidió bajar a la Tierra, nuestro planeta. Se subió a las estrellas más dispares que encontró porque sabía que en la diferencia está la unidad. Las escogió grandes y pequeñas, claras y oscuras, largas y cortas... Desde el espacio eligió a un hombre y a una mujer y bajó a la Tierra con suavidad para posarse sobre sus cuerpos desnudos. Se dispersó de tal forma que se pudieran reproducir constelaciones y formas interpretables por las almas de los enamorados. Es así como surgió el Universo y los Lunares, satélites que simbolizan la...

Calor

El aire besa mi cara mientras el calor come mis ganas. Después de un sueño de varias horas tampoco aparece la calma. La noche reclama pero el sudor se queda entre las sábanas gritando un nombre, llorando un hombre porque la Luna desaparece de su cama. Y es que nadie conoce sus entrañas, su propósito ni su alma como quién le ha dado la vida. El aire besa, el calor quema la noche sigue, no termina espera que regrese a su cuna aquella que entre sus brazos conoció la locura.

La Luna huyó

Llámame cuando te encuentres con la Luna un vagabundo a la orilla del río la vio y quizo atrapar su reflejo. Desde entoces huyó, nadie más oyo hablar de ella. Llámame cuando descubras a la Luna se asustó por la mirada de un hombre nadie la había observado con tanta devoción. Se sintió atrapada, privada de su libertad por esa necesidad de querer ser amada. Se sintió desprotegida ante tanta fuerza, él estaba demasiado cerca, ella demasiado lejos. Llámame, llámame cuando la Luna regrese me esconderé para que no me vea, le escribiré poemas para que me recuerde. Llámame cuando regrese, echo de menos su color en el río.

Sueño no posible

Quiero dormir cierro los ojos pero la mente no descansa. Los párpados pegados, las pupilas en movimiento. La cama cruge, las sábanas se enredan. La noche habla. La calma no aparece. Quiero despertar, la pesadilla sigue. Los ojos abiertos, el corazón avanza. Los párpados secos, las pupilas fijas. La cama se paraliza, se queda sola. Quiero soñar ¿Qué es soñar? El sueño como realidad paralela en la que todo no está tan mal.