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Ahora vuela alto y respira

No tengas miedo, y aunque lo tengas, vuela. Vuela, mírate desde allí arriba suénate la nariz y llora, siente, ama, despega, las palabras sobran cuando sonríes, yo ya no necesito razones para hacerlo, te quiero. Vuela, como vuelan las plumas al viento y como vuelan los pensamientos que estorban. Vuela, como vuela el tiempo cuando lo disfrutas y como vuelan las alas conquistando espacios. Respira el aire, aumenta tus pulmones, silba, canta, cuenta... Vuela. Déjate llevar por la energía, por la alegría que da la libertad. No tengas miedo, estamos contigo. No tengas miedo, y aunque lo tengas, vuela. Te amamos, Papá.

Me ahogo

Me ahogo en la angustia, en la soledad y en el abandono. Me ahogo en la indiferencia, en la ignorancia y en la desidia. Me ahogo en la ansiedad, en el miedo y en la tristeza. Me ahogo en el aburrimiento, en el desbordamiento y en la cobardía. Me ahogo en la comodidad de pensar que todo es tan fácil que me resulta imposible de conquistar. Me ahogo porque quiero llorar y no puedo.

Despedirme del mar

Me voy de la arena, alejo mis pies de las olas y giro hacia la izquierda una vez más. Me voy de la sal, apesar de no cesar mi llanto y mi tristeza por esta despedida necesaria, injusta, agresiva, ajena a mi deseo, extraña a mi naturaleza, pero urgente. Me voy del mar, de la isla que desde lejos me abraza, me voy del silencio sonoro y blanco que inunda mi ser de paz, me voy del mundo que amo y regreso al centro. Me voy del cielo azul, del cielo mezclado de agua de las algas pegadas a las piedras en el fondo del mar, de las medusas que pican y de la realidad. Un grito desesperado me llama, esta noche moriré. Lo siento. No queda más remedio. Vuelvo al centro, ¿Quién sabe lo que habrá? Simplemente me voy, sin querer irme, sin querer volver. Un grito desesperado me llama, esta noche moriré. Moriré sin paz.

Blanco

Blanco, como el color de una hoja de papel que espera insistente la visita del lápiz, del bolígrafo o de la tinta de la impresora. Blanco, como el color de la espuma de las olas cuando se queda impregnada en la arena. Blanco, como el color de las líneas de la carretera y del fondo de las señales... Blanco, como el color de los taxis, de las escleróticas, de las uñas largas sin pintar, de las sillas del salón, de tus dientes cuando sonríes. Blanco,  como el color de las gotas suspendidas en el aire, como el color de las nubes... Blanco, como el color de las respuestas a las preguntas que me haces aquí tirados en el sillón.

Mis amigos los pájaros

¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Despiertan al día de su descanso pintan de vida el cielo. Aunque los vencejos casi nunca detienen su vuelo, ni durmiendo dejan de volar, la noche tiene un silencio azulado que no trae más que paz. ¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Su canto se acerca, se aleja, varía con cada intención. Hablan entre ellos, gozan de su libertad, disfrutan del verano con volteretas, me invitan a volar. ¡Qué bonito suenan los pájaros! ¡Qué bonito! Entre la emoción de las golondrinas y los aviones, también se cuela la bienvenida de la cigüeña a su pareja que trae la comida para ella y sus cigoñinos. Desde el balcón de mi casa, cerquita del río Tajo, miro los restos de puertas, torres y murallas que estaban en el origen de mi ciudad, Talavera, y admiro como mis amigos queridos, hacen sus nidos, sus casas y reinventan la historia.

Por el hecho de ser mujer

Sola, desamparada, desvalida, ignorada, mutilada, olvidada, maltratada, mal querida, invalidada mi vida por el hecho de ser mujer. Sola, detenida, atrapada, violada, desvestida, abandonada, tirada, abatida, rota, destrozada, acabada, impedida, ilegitimada mi historia por el hecho de ser mujer. Sola, perdida, podrida en alguna cuneta, en alguna fosa, deshechada como una cosa, esclava de una sociedad que no me considera persona por el hecho de ser mujer. Piénsalo. Por el hecho de ser mujer tengo que pedir permiso, no tengo derecho sobre mi cuerpo, sobre mis decisiones ni sobre mis acciones, soy juzgada continuamente, soy acusada permanentemente y bajo ningún concepto soy inocente, porque mi destino es ser objeto de todo lo pasado y presente, retratada en el espejo de una muerte injusta, injusta, injusta y muchas veces, mi única esperanza. Por el hecho de ser mujer tengo que dar explicaciones a quién ni siquiera me conoce... Te las t...

Verano

Un helicóptero me sobrevuela mientras una campana le cobra una vieja venganza a mi oído. Me exalto cuando oigo el timbre de mi casa y justo antes de levantarme de mi cama recuerdo que 20 kilómetros nos separan. El ventilador sigue girando exagerado, me acomodo y me vuelvo a dormir.