No puedo amarte, sólo intentar protegerte de mi, de mi forma de ser, de mi manera de ver. Sólo puedo quererte y respetarte pero no del modo en que pretendes. No me desprecies por tratar de alejarte es mi deber cuidarte, mostrarte que este no es el camino, yo no puedo ir contigo. Somos demasiado diferentes, rebeldes en nuestras causas incansables amigables, a veces inconscientes. No te enojes, no te enrabies, estoy segura de que la encontrarás, ella está esperándote. No me ames, soy tan sólo el transporte de tus emociones, no el sentimiento en sí. Descúbrete a ti mismo, no te proyectes en mí. No me quieras, soy la compañía en momentos tristes, el hombro y la palabra. Apóyate en mí, pero no me ames. No me desees, no me anheles. Mi paso es transitorio, mi cuerpo envejece. No me esperes, tengo más años de los que parece y menos, a veces. Sigue adelante, crece. No me necesites. Sé independiente, libre. Conquista el mundo, tú puedes, yo creo en ti, ...